En este mes de Septiembre hemos comenzado a dar cursos de formación a educadores tanto de infantil como de primaria y secundaria.

Una de las dinámicas propuestas ha sido la del chequeo emocional.

Se basa en el “darse cuenta”, algo tan sencillo de explicar como “poner la atención en algo de manera intencionada” y, a la vez, en ocasiones tan difícil de conseguir.

En este “darse cuenta” se trata de que pares para darte la oportunidad de escucharte a ti mismo/a, dejando a un lado tu quehacer diario.

El objetivo es recibir información que normalmente te pasa desapercibida. Una información que sólo te sirve a ti y a la que sólo tú le puedes dar un significado coherente.

Se trataría de un tipo de meditación en donde hay un objetivo, que es el de “chequear” cómo estás.

El objetivo es recibir información de manera ordenada de nuestro cuerpo, corazón, cabeza y en qué estamos centrados/as ahora mismo.

Es un ejercicio muy sencillo que puede ser realizado en cualquier momento del día y que nos da una información muy valiosa sobre nosotros mismos y cómo estamos ahora mismo.

Sería algo así como nuestro velocímetro y cuanterrevoluciones, algo que si en el coche miramos con frecuencia, porque no hacerlo de nosotros/as mismos/as?

Feliz día.